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Imprimir esta páginaEnviar este artículo por E-mail, a un AmigoDELTA CAMPANA: RESEÑA HISTORICA


22/ene/2008

El partido de Campana posee una superficie total de 954.000 km2, del cual el 67% (644 km2) corresponde al sector insular.

Se estima que la población del Delta campanense es de 800 a 900 personas (censo de Prefectura del 2000), cifra variable debido a que una importante parte de la población corresponde a trabajadores golondrina.

A principios del siglo XX el Delta fue poblado por inmigrantes principalmente italianos, españoles, alemanes, franceses y portugueses entre otros. Tuvo un período de máximo esplendor, con quintas dedicadas a la explotación forestal y a la fruticultura. Las frutas eran vendidas principalmente en el mercado de San Fernando y también una parte en el puerto de Campana, en el sector hoy ocupado por la Destilería ESSO.

Hubo una marea con una marca histórica en el año 1940. Años más tarde sucedieron otras mareas de mayor magnitud por el daño que produjeron, como por ejemplo la de 1958, 1959 (la más alta), 1982/83 (la más larga: duró 2 años), 1966, 1968, 1973, 1989 y 1993. Con cada uno de estos acontecimientos más gente abandonaba la isla. A este factor climático hay que agregarle la falta de infraestructura, hasta hace muy pocos años, que le permitiera a los jóvenes cursar al menos un estudio secundario, que también ha dado como resultado la migración de muchas familias a la ciudad. Hoy son muy pocas las familias establecidas y prácticamente se han perdido, salvo excepciones, todas las plantaciones frutículas que otrora existieran. Y como consecuencia de la disminución de la población establecida hay un déficit de servicios de transporte, proveeduría, salas de primeros auxilios y, fundamentalmente, de un vecindario.


 

SU HISTORIA

Referencia: Los Primitivos Habitantes del Delta del Paraná. Dr. Luis María Torres, Profesor de la Universidad de La Plata. Impreso en 1911.

Antes de la colonización española buena parte del Delta -posiblemente la tercera- estaba habitada por diversas tribus indias. Las islas más pobladas, además de los fondos del Paraná Guazú, Bravo y Paraná de las Palmas eran el extremo superior de Carabelas, Paycarabí, Luján arriba y casi todos los arroyos del Delta entrerriano.

Se estima en seis mil los habitantes por todo el Delta. Se cree que puede ser hasta diez mil, considerando los restos óseos más o menos individualizados y considerando además estos restos como pertenecientes a una época perfectamente caracterizada.

Ya en un documento del año 1541 se habla de indígenas en el Delta "como gentío de gran cuerpo y muy robusto" con mujeres hermosas bien formadas. Pelo largo y castaño ambos sexos. Esos indígenas fueron: Beguaa, Chanaa, Charrúas, Timbú, Chanaa-Timbú, y Querandí. A los Guaraníes se les atribuye una estatura menor.

En el partido de Campana se conoce un túmulo que está ubicado en El Tajíber. También se han encontrado otros restos en el Arroyo Las Piedras.

Los indígenas conocían la canoa (hecha de una sola pieza) y la balsa que se construía sobre dos o tres canoas.

Entre los principales recursos de la alimentación además de la pesca y caza (ciervo, carpincho, nutria), figuran los pequeños cocos de la palma, en aquella época muy abundante en las islas (cocos australis). Algunos sembraban maíz y maní, tenían frutas, hacían chicha de maíz, no tenían sal sino una yerba que cocida salaba. Sacaban lumbre con unos palos. Se cree que los indígenas de estos lugares eran semisedentarios, hasta que empezaba a faltarles la caza.

Con respecto a su vestimenta, una descripción de un cronista de la época decía que en verano andaban del todo desnudos y en invierno se hacían un vestido con pieles de animales salvajes. Otra descripción señala que los varones se vestían distinto que las mujeres. Se sospecha que los tejidos de algodón no les eran desconocidos, porque entre los huesos hallados en Brazo Largo encontraron unos que pueden haber servido para confeccionar estos tejidos. Hay un testimonio de 1700 que habla del vestido que usaban los Chañá.

La presencia de la palmera: Se habla del fetichismo de estos indígenas por la palmera, que no podría cortarse y había que cuidar sus frutos. A fines de 1780 se registraba un gran número de estos árboles en el Miní, Guazú, Brazo Largo y Paranacito. La palma fue entre todos los árboles el preferido. Los indios la cuidaban como objeto de culto, de sus hojas hacían sombreros y de los cocos su principal alimento. Entre los árboles mencionan al Blanco Grande como el más coruplento y la Sombra del Toro la más sombría.

Presencia del hombre blanco: Desde la llegada de los colonizadores a estos lugares y hasta comienzos del siglo XIX hay un vacío de información en lo que respecta a la población existente en el Delta. Debido a los estudios arqueológicos de Ameghino y a los hallazgos arqueológicos encontrados en los lugares más sorprendentes, se tienen los mejores testimonios de los indios que vivieron en el Delta antes de la conquista, pero no existeningún tipo de documento con respecto a los primeros pobladores de origen Europeo.

La primera noticia formal que indica la presencia de los hombres blancos data de 1818, según el testimonio de Javier Muñiz, quien cuenta que vió las orillas del Paraná Miní bien pobladas de naranjos, manzanos, durazneros y parrales entreverados con árboles silvestres y cañaverales. Recorre numerosos arroyos, por todas partes entre naranjos y durazneros. No habla Muñiz de pobladores, pero de hecho al hablar de los frutales documenta la presencia de pobladores europeos. Paycarabí, Paraná Miní y Carabelas son los arroyos que más le impresionaron, y no hay duda que estos lugares fueron el asiento de los más viejos pobladores de origen europeo.

Según el testimonio de Muñiz se puede decir que el Delta está poblado desde hace más de 150 años por hombres blancos que se dedicaban por lo menos a fruticultura (dato extraído del libro editado en 1991). Se sabe por referencias muy diversas que se ha practicado la agricultura en diversos grados: se ha sembrado trigo y maíz en los grandes albardones.

En realidad toda la vida primitiva del Delta se desarrolló en los albardones. Allí plantaban los durazneros que durante mucho tiempo se suponía de nacimiento espontáneo.

Se atribuye a inmigrantes franceses los primeros cultivos el álamo Carolino. Los primeros cultivadores del Sauce Llorón se pierden en esta bruma del pasado. Este cultivo tuvo una larga época muy floreciente, que se extendió hasta las primeras décadas del siglo siglo XX con las astillas y leña para los hornos de panaderos y hornos de ladrillos y tejas.

Los primeros álamos carolinos fueron empleados con gran éxito en la carpintería. El mejor testimonio es la casa, casi centenaria de Blondeau en Carabelas, que todavía conserva sus puertas y ventanas de esta madera, aserrada a mano.


 

CULTIVOS Y VEGETACIÓN

Estas características son descriptas en un informe realizado por el Ing. Agr. Antonio Gil en 1894. Menciona el cultivo del manzano. Dice que pocos árboles frutales ocupan la extensión de éste en la primera sección de Islas del Paraná. Habla de variedades locales que se llamaban Rayada, Cara sucia, Blanco, Palmira de Montevideo, injertados sobre pie de membrillo. También menciona la presencia de un plaga de bicho de cesto.

Menciona el cultivo de grandes plantaciones de duraznos y cereales, y en menor proporción naranjos y limones. También encuentra mimbre, álamo y la presencia de algunos magníficos fresnos. Y en los grandes fondos de Carabelas observa la cría de ganado.

También encontró varias plantaciones de tabaco y gran cantidad de ceibos.

Actividades en Carabelas. Gil habla de cuatro fábricas de tejas, ladrillos y baldosas en Carabelas. La primera éstas -dice- fue fundada en 1877 por Leopoldo Pruedes. Fue este señor -cuenta- que promovió la apertura de Carabelas hasta el Paraná Guazú. El mismo industrial habría instalado una fábrica de café de achicoria, cultivando la variedad Magdeburgo.

Le han asegurado también que el cáñamo se produce bien en estas tierras. Asimismo el lúpulo.

Hablando de hortalizas, cuenta que algunos años atrás, esta región abastecía de papas a la Ciudad de Buenos Aires, obteniéndose rendimientos de 30-40 por uno, pero a consecuencia de la baja de precios y a causa de una gran inundación, una gran parte de estos isleños emigró y los que quedaron se dedicaron a fruticultura.

La ganadería contaba en Carabelas en 1894 con 5.000 vacunos, 200 caballares, 200 porcinos y 200 ovinos. Habla de lecherías que elaboraron en el lugar quesos.

Paraná de las Palmas: Recorriendo el Paraná de las Palmas desde Campana río abajo, encuentra el Ingeniero Gil a la costa muy baja, sólo cultivada con sauces. En los interiores se cultivan frutales.

Fábrica de Dulces. Habla Gil de las fábricas de dulces que tiempo atrás había estado más floreciente, contando con cuatro grandes establecimientos:

El Cazador, de Parodi, Marini & Cía.: sobre el Arroyo Espera. Produce 300.000 tarros de conservas anuales.

Tigre Packing & Cía.: sobre el Arroyo Esperita.

Sr. Rumbado: sobre Rio Luján. Produce dulce de membrillo.

Hasta hoy -cuenta- el único producto que el isleño elabora caseramente con exceso es la sidra.

Entre los pocos apicultores cita a Juan Hunter con un colmenar en el Arroyo Esperita.

Se refiere también al gran viñedo de Juan S. Muller en el Arroyo Carapachay, a la sazón atacado de una enfermedad.


 

LA POBLACIÓN ISLEÑA: DE AYER Y DE HOY

Población de Inmigrantes.

El mayor aporte de inmigrantes fueron las guerras. Identificamos una notable inmigración de la Revolución Francesa también, en el siglo pasado, pero muy especialmente después de la primera guerra mundial, que fue sin duda la que más inmigrantes aportó. En menor grado, también la segunda guerra mundial.

Hay numerosos y muy antiguos pobladores del período crítico, cuando desaparecieron los veleros del mar, sustituídos por lo vapores. La mayoría de ellos genoveses, que un día dejaron de volver a cruzar el océano.

La migración "golondrina" que se practicó desde España dejó también en el Delta a muchos y muy laboriosos pobladores.

Tierra barata: Unos y otros, siempre alentados por el factor fundamental de que en los últimos cien años en ninguna parte del país podía el hombre conseguir una tierra tan barata y con tantas facilidades como en el Delta; desde tierras fiscales, hasta tierras particulares, subdivididas en pequeñas fracciones, a precio bajo y a largos plazos.

Todo este mundo de gente tan variada, se instaló aquí con el propósito de hacer vida de granjero. La mayoría orientada hacia la fruticultura, a la manera antigua, basada en el trabajo manual y favorecido por una mano de obra barata que estaba en vigencia durante todo el período Pastoril en que se desenvolvía el país.

Existencia del Granjero: El postulado isleño más común era comenzar por plantar un poco de mimbre, que es lo primero que rinde algo, luego frutales, forestales, variado por hortalizas, aves y abejas.

Influencia de Domingo F. Sarmiento, Marcos Sastre y Fray Mocho: Puede decirse que hasta mediados del siglo XIX las islas del Paraná no fueron conocidas. Los autores que más han divulgado conocimientos sobre el Delta fueron Sarmiento, Sastre y Fray Mocho en libros, novelas y artículos periodísticos.

Sarmiento conocía muy bien el delta, en especial esta zona de Zárate-Campana, ya que siendo presidente fue quién cambió el trazado original del ferrocarril, ya comenzada su construcción, que unía Campana con San Fernando pasando por General Rodríguez, por el trazado actual Retiro-Campana.

También durante su presidencia se determinó el lugar donde debía construirse el primer Arsenal de Artillería de Marina del país, que finalmente quedó establecido en Zárate. Finalizado su período presidencial en 1874, Sarmiento fue nombrado Primer Director de las obras del Arsenal. Era un amante del delta, en tal grado que durante un tiempo vivió en la isla frente a la ciudad de Zárate, en una casa que le fuera donada.

Destilería de Petróleo de don José Luciano: Esta es una linda anécdota. Don José Luciano instaló una destilería de petróleo empleando como materia prima petróleo crudo proveniente de Comodoro Rivadavia. El fin fue trájico: una explosión acabó con todas sus instalaciones.

Durante la primera guerra mundial el país no podía importar combustibles para los motores diesel y gas-oil. La empresa de barcos de Luciano ya tenía instalada en sus barcos este tipo de motores, los que de pronto no podían ser abastecidos de combustible, al punto que debieron volver a los barcos a vapor. Hasta que un día, sólo Dios sabe como, este hombre que sólo había cursado los primeros grados escolares, decidió instalar una destilería de petróleo, en su astillero sobre el rio Luján, frente al canal, en el mismo lugar donde hoy está el Astillero Sánchez.

Se hacía traer petróleo crudo del sur (Comodoro Rivadavia) y se lo sometía a un principio elemental de la destilación, en base a fuego directo calentando al petróleo y en el otro extremo de las cañerías se palpaba a mano el resultado. Primero salía un líquido blanco y fino; eso era nafta. Después salía el querosene y fianalmente el diesel oil. La operación resultó conveniente, pues comercializando la nafta y el querosene, les quedaba como ganancia el combustible para los barcos de la empresa. El proceso funcionó entre los años 1914 a 1919, durante la primera guerra mundial, cuando el país no podía importar combustible para los motores diesel y gas-oil.

La iniciativa pudo haber sido la base para que se radicara en el lugar una gran destilería de petróleo del tipo como la de Campana. Pero un día una explosión y un incendio dejó en pocas horas todo reducido a escombros y a hierros retorcidos. Los restos de la caldera, todavía semienterrada, se ven en los fondos del Astillero Sánchez.

Transporte de pasajeros en el Delta. El transporte de pasajeros se estableció a fines del siglo XIX con los barcos a vapor ("Hascar" el primero, luego el "Francisco Crespo" y el "Jilguero")

Entre los precursores del transportismo moderno tal como lo conocemos ahora podemos nombrar a José Luciano (1900) y Pedro Galofré, sin que esto signifique subestimar el aporte de muchos otros empresarios.

En Campana: En 1890 el vapor "Surraco" y en 1913 el vapor "Norma" realizaban un servicio hasta Campana. En 1922 compraron esta carrera los hermanos José y Ernesto Buiatti, que hacen un prolongado servicio por Carabelas y Canal Alem. Es historia conocida que después de 1922, servían esta carrera Scarampi, Theodor y los hermanos José y Ernesto Buiatti. El servicio a Campana actualmente está a cargo de la firma Francisco Buiatti e hijos, y todavía presta servicios la lancha "El Jilguero".

por ISABEL VÁZQUEZ
Bibliografía:
Recopilación Sandor Mikler (1991)

Artículo publicado en "El Encuestador" el 21/09/2003, como insert en diario La Autentica Defensa.


 

Espacio de Participación (2 opiniones)
2
arnaldo gonza
lez
10 May 13 
21:27
quiero nombrar dos barcos que quedaron en el olvido pero fueron iconos del delta El Ruiseñor El Comercio muy completo todo el desarrollo Soy hijo de Don Maximo Gonzalez del Aserradero 25 de Mayo de Brazo Largodestruido por explosión e incendio en 1947 gracias desde Trelew Chubut Patagonia (un islero)
1
El Deltofilo
21 Oct 10 
11:44
El testimonio de muniz es fidedigno veraz pero segun estudios realizados y testimonios de viejos pobladores del Delta Parana Mini,los primeros pioneros colonizadores del Parana Mini fueron Europeos que tenian quintas de frutales entre los nombres el Catalan Juan Corrons Prat,Siniego,Gigalia,Yurgulla,Caraballo,Aulisino entre otros.
 











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